Potentino

Italia - 2020

En Potentino, me propuse revivir la fauna local: lobos, ciervos, linces, cuya presencia había desaparecido con la urbanización. Al llegar, construí un horno de leña para cocer las obras de arte. El mortero combinaba barro, arena, arcilla, hierba seca y estiércol de caballo en proporciones precisas, mezcladas con mis pies en una cubeta de plástico. 
Esculpí animales y urnas de tamaño mediano, inspirándome en el arte etrusco, y modelando cuidadosamente cada pieza. Las urnas llevaban los retratos de las seis mujeres que vivían en el castillo, transformando las materias primas en recipientes de memoria, presencia y resiliencia.